Casas pequeñas

Por Arq. Alejandro Ramírez Ugarte

Como regla, los habitantes de Nueva York desean espacios pequeños para vivir, algo así como si los viajeros en avión desearan asientos más reducidos.

Así, para un habitante de Nueva York una de las micro-modas modernas más enigmáticas es la decisión de vivir en el espacio más pequeño posible, en una estructura conocida como “casas pequeñas”, (tiny houses, en inglés). Los usuarios de estas casas tienden a estar comprometidos con su postura y a sentirse algo autoimportantes. Cocinan en pequeñas estufas y sus refrigeradores parecen cofres de pared. Se deshacen de sus posesiones acumuladas por años para funcionar con un par de camisas, dos pantalones, dos tazas y dos tenedores, para vivir en lo que parece una celda de monje, en consideración a la simplicidad, la frugalidad y el cuidado del medio ambiente. Frecuentemente muestran el entusiasmo de un converso religioso.

Las casas pequeñas se construyen normalmente en plataformas de tráileres. Típicamente tienen entre 9 y 12 my cuentan con baño y cocina. En los Estados Unidos hay aproximadamente unas mil, aunque el número exacto es difícil de saber porque normalmente, por su tamaño, están fuera de reglamento y por lo tanto habitarlas es ilegal. Los propietarios las usan en secreto y cambian de ubicación.

Los usuarios, o aspirantes a usuarios de casas pequeñas, se encuentran en una de tres categorías: La primera consiste en gente joven que las ve como una forma de poseer un lugar de residencia sin pagar ni impuesto predial ni renta, porque usualmente pueden encontrar dónde estacionarlas sin costo. La segunda categoría consiste en personas mayores que han vendido o han abandonado una casa que ya no pueden sostener; o bien, parejas de jubilados cuyos hijos ya no viven con ellos y sólo quieren vivir con mayor sencillez. La tercera categoría la componen personas determinadas a vivir más “ligeramente”. Parece que, para vivir en una casa pequeña, uno tiene que revisar o resignificar el sentido de qué es el éxito y la necesidad de comunicar al exterior que uno tiene una gran casa y un coche grande y lujoso. Si uno posee tranquilidad interna, no tiene que probar nada a nadie. Incluye a personas que quieren vivir independientes de los servicios urbanos, “vegans” y jóvenes idealistas que gustan de compartir sus experiencias.

            Históricamente los humanos hemos vivido en casas pequeñas -no como una afirmación de postura personal- sino porque son prácticas y baratas. Las viviendas de los nómadas y los aborígenes tradicionalmente han sido pequeñas. En la Edad Media, varias personas dormían en una cama y había varias camas en un cuarto. Las casas de los pioneros americanos medían alrededor de 15 m2.

La retórica de la casa pequeña moderna empieza con la afirmación de que las casas grandes, aparte de ser un despilfarro de espacio y nocivas para el medio ambiente, son una prisión financiera. Sus propietarios trabajan para poder pagarlas y viven con ansiedad. Las casas pequeñas son lujosas por ser fáciles de mantener y porque les permiten a sus propietarios (quienes supuestamente no están endeudados) dedicar más dinero a sus placeres y vivir con una conciencia más tranquila.

Los propietarios de casas pequeñas frecuentemente afirman que hay una conspiración de los constructores de casas y los bancos para construir casas que son más grandes de lo necesario y cuestan más de lo que la gente puede pagar. El periódico Times publicó recientemente un artículo haciendo notar que las casas grandes se han hecho más difíciles de vender, porque más gente quiere casas más pequeñas y más cerca de su lugar de trabajo y la construcción de casas casi se ha detenido. Cuando se reanude la construcción ¿Se van a construir casas de las mismas dimensiones o los compradores van a decidir que lo pequeño es mejor?

Más información:

Tiny House Blog, de Kent Griswold.

Tiny Houses, WALKER, Lester, 1987. Con muchos ejemplos y de gran influencia entre los que construyen este tipo de casas.

ResourcesForLife.com, publicada por Greg Johnson.

Tumbleweed Tiny House Company. Empresa que diseña y construye, propiedad de Jay Shafer.

Extracto y traducción de ARU de un artículo de la revista “The New Yorker” del 25 de julio del 2011. Autor: Alec Wilkinson.

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